Por Mario, hace 2 años y 4 meses

Fanatismo

Se que nada tiene que ver ni con la tele, ni con el cine, ni con libros, pero no puedo dejar de comentar esta noticia que me encuentro en libertad digital, acerca de hasta donde puede llegar el fanatismo, la estupidez y el analfabetismo de algunos. Resulta que un sindicato de estudiantes (como no podía ser menos) ha reclamado el cambio de nombre de un colegio que se llama «19 de Julio», fecha conmemorativa de la batalla de Bailén en la guerra de la independencia contra Napoleón. A los del sindicato de estudiantes parece que el 19 de julio se les debió parecer bastante al 18 de julio del 36, fecha del alzamiento militar previo a la guerra civil y han pensado (o mejor dicho rebuznado) que la fecha era de motivos franquistas y que por eso había que cambiar el nombre de colegio.

La verdad es que no se si esto es sintoma de el estado de la educación en España, de lo absurdo que son leyes como la de memoria histórica, de la tontería de la corrección política, de lo atrevida que es la ignorancia, o de lo importante que sería que por fin se ilegalizasen los sindicatos, o de un montón de cosas más ........ pero el caso es que no tiene desperdicio. 

Por Mario, hace 2 años y 7 meses

El trabajo te hace libre

Leo en el mundo una noticia que no es de España pero que sí que tiene que ver con la televisión ........ aunque alemana.

Una presentadora de una cadena alemana con un concursante al teléfono en un programa de esos que se emiten a las tantas de la madrugada, el tipo le dice que no le da tiempo a contestar la pregunta porque se tiene que ir a trabajar a lo que la presentadora le suelta entre risas que tiene que mostrar mas entusiasmo con su trabajo..... que el trabajo nos hace libres.................silencio en el plató, publicidad. El trabajo te hace libre es lo que ponían a la entrada de los campos de concentración/exterminio, y por lo visto en Alemania está visto como una frase de simboligía nazi. La pobre presentadora abochornada y supongo que después de recibir la bronca correspondiente le toca pedir disculpas en directo, y al día siguiente se queda sin trabajo.

Esto que no pasa de anécdota, (menos para Juliane Ziegler, la presnetadora en cuestión, que se ha quedado sin trabajo) es una muestra más de hasta donde llega la estupidez y la obsesión por lo políticamente correcto.