Por Mario, hace 8 meses y 9 días

La dictadura feminista

El linchamiento público que más de 20 asociaciones feministas están intentando llevar a cabo contra el juez de familia de Sevilla Francisco Serrano hace que uno empiece a estar un poco hasta las narices de tener que aguantar tanta verdad oficial y tanta corrección. La «falta» del juez no ha sido otra que levantar la voz acerca de lo vergonzoso de la ley de violencia de género, según la cual hace años que hombres y mujeres dejaron de ser iguales ante la ley.

Dar datos como que esa ley lo único que ha conseguido es aumentar el número de denuncias falsas, sea por despecho o para conseguir mejores condiciones en la separación, o que en España también hay un buen número de hombres víctimas de la violencia doméstica que no tienen ninguna atención parece que no gusta a las asociaciones feministas del estilo de Mujeres Progresistas o Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas. Y es que en este país más del 90% de las denuncias por violencia de género se archivan por considerarse falsas y este año han muerto 30 hombre por este tipo de violencia que por supuesto no importan a nadie, ni han sido titular en ningún periódico. Evidentemente esto no interesa a estas profesionales de la subvención que no rebaten ni uno solo de los datos del informe del juez por ser imposible rebatir datos ciertos y comprobados, se limitan a lo de siempre, a llamar maltratador y machista a quien les lleva la contraria.

Ya es grave silenciar los datos interesadamente pero peor es intentar silenciar también a quien se atreve a levantar la voz. Señoras de las 22 asociaciones feministas son ustedes una vergüenza.

Aunque el juez Serrano ya está recibiendo apoyos sobre todo de quienes ya están cansandos de tener que aplicar injusticia a diario, cualquier apoyo será poco y es que la estupidez feminista radical no conoce límites.

Por Mario, hace 1 año y 8 meses

Cosas de la igualdad

El nuevo anuncio de la DGT es todo un ejemplo de lo que algunos/as entienden por eso tan estúpido a lo que llaman igualdad de sexos. Un niño en el hospital con un traumatismo provocado por no llevar puesto el cinturón en un accidente de tráfico, ... culpable el padre, al que se asemeja con un maltratador, la paciente madre echa una mirada de reproche a esa sabandija imprudente ... perdón, sabandijo.

Si en el anuncio se hubiera retratado la imagen al revés a estas alturas el anuncio habría sido censurado, el responsable estaría en el paro y a disposición judicial, la mujer hubiera sido convertida en mártir de la lucha de sexos y una banda de locas feministas habrían contratado unos sicarios para dar una paliza al padre y al hijo,.... por hombres.

Por Mario, hace 2 años y 3 meses

Las noches blancas

Las noches blancasEl insomnio de ayer, a parte de provocar que haya llegado a la oficina casi a mediodía, propició que pudiera volver a encontrarme con el programa literario de Dragó, Las Noches Blancas, a las tantas de la madrugada.
Cuatro invitadas mujeres, aunque alguna de ellas no lo tenga del todo claro, Edurne Uriarte, Beatriz Gimeno, Beatriz Preciado y Alicia Mariño, para una discusión que el presentador tituló Contra el Feminismo igual que el título de uno de los libros objetos del debate.
Los libros:
Historia y análisis político del lesbianismo de Beatriz Gimeno. Pensaba yo que el lesbianismo era un opción sexual pero parece que para la autora (presidenta de la Federación de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales de España) está claro que merece un analisis político. No se ni que pensar, lo leeré cuando aparezca el análisis político de la heterosexualidad femenina.
Contra el Feminismo de Edurne Uriarte. Pretende analizar y deshacer los mitos que el feminismo ha ido construyendo en las últimas décadas, mitos de los que se han servido muchas mujeres, hombres y algunas instituciones para medrar de modo injustificado. No puedo estar más de acuerdo. Si el libro lo escribe un hombre a estas alturas lo hubieran fusilado en la plaza mayor de Madrid. Para leerlo.
Testo yonqui de Beatriz Preciado. Este no debe tener desperdicio; la autora es la que no tiene claro si es mujer, hombre, transexual o qué. Se define como pan-sexual quiera ser eso lo que sea. En el libro describe su experiencia como yonqui de la testosterona. Lo radical de las opiniones de la autora asustan, aunque desde luego nadie puede decir que no sepa de lo que habla. Seguro que el libro es cuando menos interesante.

La discusión se quedó cortisima de tiempo. Creo que continuará la semana con temática similar aunque me parece que no todas las mismas invitadas, una pena.