Segunda entrega de la trilogía Milenium de Stieg Larsson. En este caso la heroína, Lisbeth Salander, la joven de aspecto enclenque que se ha hecho millonaria ejerciendo de hacker autodidacta de esos que se meten en los ordenadores del prójimo hasta cuando están apagados o desconectados de cualquier red; y que es tan inteligente que lee libros de matemáticas por gusto en sus ratos libres, y no sólo eso sino que resuelve el teorema de Fermat ...... de cabeza ... Bien, pues la protagonista resuelve un triple asesinato del que es acusada contando con la única ayuda de Mikael Blomkvist, el periodista de la revista Milenium que da nombre a la saga. Para ello se enfrenta con todo tipo de gangsters, matones, maleantes y traficantes de mujeres llegando incluso a salvarse de un tiro en la cabeza y escapando de una fosa en la que ha sido enterrada viva. Impresionante, para que luego digan de James Bond o de Rambo.
En cualquier caso y a pesar de todas estas patochadas, la verdad es que la novela se hace muy entretenida y en ella se mezclan una interesante trama relacionada con la mafia de la prositución y el tráfico de mujeres, la curiosa personalidad de la protagonista, escenas de acción sorprendentes y hasta acertijos matemáticos y trucos informáticos. En conclusión proporciona unas cuantas horas de diversión,..... unas cuantas bastantes, porque el libro es un tocho considerable de más de 800 páginas aunque se lee con gusto.
Ahora me toca leerme el primero de la saga Los hombres que no amaban a las mujeres y quizá después el tercero La reina en el palacio de las corrientes de aire. Las cosas siempre por orden.