Un pintor bohemio (Javier Bardem), latin lover en sus ratos libres; conquista el corazón de dos jóvenes américanas (Scarlet Johansson y Rebecca Hall) que pasan el verano en Barcelona, a la vez que mantiene una tormentosa relación con su ex-mujer (Penélope Cruz). Este argumento sirve a Woody Allen para describir las diferentes personalidades y frustraciones de los personajes y las complicadas relaciones que se establecen entre ellos.
A ratos recuerda a las buenas películas del director, por lo disparatado de la historia, las situaciones absurdas y los personajes estridentes; pero en general está muy por debajo de los esperado. Personajes excesivamente estereotipados en una historia que sencillamente no dice nada; uno sale del cine con la sensación de que a la pelicula le falta algo, la sensación de que no tiene ningún fondo aparte de lo promocional para la ciudad.
Del reparto, quizá lo mejor las actuaciones de los dos españoles, de hecho algunas de sus escenas son lo único divertido de la película provocando alguna risotada facilona. Scarlet Johansson tan sosita como siempre y el resto, acompañamiento que cumple sin más. Por cierto, especialmente negativa la voz en off, recontando lo que ya hemos visto o lo que vamos a ver un segundo después. Para mi sobra.
Como anuncio turístico para Barcelona bien, pero muy muy lejos de lo que uno espera de una película de Woody Allen.