Por qué cualquier tonto puede ser ministro

 Primero, un pequeño episodio sobre la importancia del latín. Se cuenta que en cierta ocasión José Solís Ruiz, ministro de Trabajo durante el régimen franquista y natural de Cabra (Córdoba), le discutía al político y rector dela Universidad Complutense, profesor Muñoz Alonso, para qué servía el latín. El profesor le respondió: “Por de pronto, señor ministro, para que a Su Señoría, que ha nacido en Cabra, le llamen egabrense y no otra cosa”.

 Y es que en una lengua derivada del latín como la nuestra, resulta esclarecedor acudir a las fuentes originales para comprender el verdadero significado de las palabras. Veamos un ejemplo con la etimología de los términos maestro y ministro:

 El término “maestro” deriva de “magister” y este, a su vez, del adjetivo “magis” que significa “más” o “más que”. El magister lo podríamos definir como el que destaca o está por encima del resto por sus conocimientos y habilidades. Por ejemplo, “Magister equitum” (jefe de caballería en la Antigua Roma) o “Magister militum” (jefe militar).

 El término “ministro” deriva de “minister” y este, a su vez, del adjetivo “minus” que significa “menos” o “menos que”. El minister era el sirviente o el subordinado que apenas tenía habilidades o conocimientos.

 Como se puede apreciar, el latín nos explica bien claramente por qué cualquier tonto puede ser “ministro”, pero no tiene por qué ser “maestro”.

 

 Fuente: Memoria de la Historia– Carlos Fisas

Los dineros de la Iglesia

La Iglesia en España no declara a Hacienda por los sueldos del clero. No paga impuesto de transmisiones. No paga impuestos por actos jurídicos documentados. No paga impuesto de sociedades. No paga IVA. No paga IBI. No paga IRPF. Realmente se diría que no forman parte de este mundo… Si no fuera por las subvenciones que reciben del Estado.

La Ley de las Haciendas Locales estipula que la Iglesia está exenta de pagar el IBI en virtud de los Acuerdos entre el Estado y la Santa Sede de 1979. Es una exención total y permanente de la contribución territorial urbana, no sólo en el caso de templos y capillas destinadas al culto. En 2011, la cantidad perdonada en Madrid sumó 4,86 millones de euros, según el Consistorio madrileño.

Tampoco pagan el IBI los edificios públicos dedicados a seguridad ciudadana (comisarías), servicios educativos (colegios) y penitenciarios (cárceles), o a la defensa nacional (cuarteles), los inmuebles dela Cruz Roja, las sedes diplomáticas de otros países y las estaciones de ferrocarril. En 2011, fueron en total 38 millones en concepto de exenciones para el Estado por los edificios públicos, a los que hay que sumar 5 más por las estaciones de ferrocarril y 3,2 por las sedes diplomáticas. Las ONG se beneficiaron de 13 millones.

Según informa El País, los Ayuntamientos de San Sebastián de Los Reyes y Alcalá se han unido para cobrar el IBI a la Iglesia.Y otros municipios como Móstoles o Leganés también estudian el caso. Aquí más información: http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/05/17/madrid/1337285015_574443.html