Anoche fue la #MetGala, la fiesta de la moda por excelencia, en la que las celebrities exhibieron toda clase de vestidos extravagantes y lujosos: riquísimas mitras de pedrería, exactas reproducciones de baldaquinos de oro, brocados y coronas de diamantes…
Por algún motivo que no ha trascendido, esta vez no hubo discursos denunciando la opresión que sufren las mujeres en el mundo del espectáculo.
El futbolista del Arsenal, Aaron Ramsey, arrastra una maldición: cada vez que marca un gol, muere un famoso.
Whitney Houston, Bin Laden, Chavela Vargas, Gadafi, Robin Willliams, David Bowie, Roger Moore… todos nos dejaron tras un gol del jugador galés. Su última víctima fue el astrofísico Stephen Hawking, en marzo.
Bien, pues Ramsey ha vuelto a marcar. Lo hizo el pasado día 5 contra el CSKA, un doblete, y volvió a hacerlo en la vuelta contra el equipo moscovita, el jueves 12. Tres goles como tres soles.
Las consecuencias no se han hecho esperar. En efecto, ese mismo día nos dijo adiós el escritor mexicano y premio Cervantes, Sergio Pitol, y unas horas más tarde el genial director Milos Forman. Sí, dos días después nos abandonaba Vittorio Taviani, también cineasta. Uno por cada gol.
¿Casualidad? Por favor, no seamos ingenuos: la maldición ha vuelto.
P.D.: Me comunican que acaba de caer otra gloria, el actor R. Lee Ermey, el estomagante sargento de hierro de la “Chaqueta metálica”. Esta vez te has cebado bien con el cine. ¡Maldito seas mil veces, Aaron Ramsey!
Utilizamos cookies propias y de terceros para garantizar el funcionamiento de la web, medir su uso y mejorar nuestros servicios. Puede aceptar todas las cookies, rechazar las no necesarias o configurar sus preferencias. Política de cookies
Configurar cookies
Necesarias para que la web funcione correctamente. No se pueden desactivar desde este panel.
Ayudan a medir el uso del sitio y mejorar sus contenidos.
Permiten publicidad, medición de campañas o personalización de anuncios.
Guardan preferencias o permiten contenido externo no necesario.