Luis Aragonés, el sabio del estilo

El ex entrenador, de 75 años, ganó la Eurocopa 2008, recordada por la implantación del juego de toque de España.

Luis Aragonés en un entrenamiento de La Roja en Innsbruck, Austria.

Luis Aragonés en un entrenamiento de La Roja en Innsbruck, Austria.- EFE

Este sábado se ha ido un grande del fútbol español, una figura histórica con todas las letras. El exentrenador y exjugador Luis Aragonés, cuya impronta quedará para siempre en el recuerdo con la creación de La Roja y de su juego de toque, ha fallecido esta madrugada a los 75 años en la clínica Cemtro de Madrid, donde llevaba varios días hospitalizado.

El traumatólogo y director de la clínica, Pedro Guillén, ha sido el encargado de precisar la causa de la muerte: «Ha sido el cáncer y la leucemia el que se lo ha llevado. Era un hombre de una inteligencia natural, con un sentido común terrible que sabía buscar las cosas y dar en la tecla que otros no conocían», ha declarado el médico en declaraciones declaró Guillén. «Ha tenido recaídas y ha ingresado en los últimos dos meses varias veces debilitándose. Esa complicación se lo ha llevado tranquilo. Ha sufrido poco porque no ha sido muy largo, pero ha sufrido. En la clínica recibía su tratamiento», añadió Pedro Guillén. «Era un hombre que conocía al futbolista muy bien. Era un entrenador de pie de campo que conocía al deportista de élite como nadie», concluyó.

Luis Aragonés será recordado, entre otras cosas, por haber sido el gran conductor de una honda transformación del fútbol español, que tornó en 2008 con la Eurocopa de Austria y Suzia, bajo sus órdenes, una historia de desencantos en un presente y futuro de grandes triunfos, además de ser el artífice de un estilo, el de los jugones, envidiado en todo el mundo. Esa es la gran faceta que todos le reconocen al Sabio de Hortaleza, también enorme como futbolista y como reconocido atlético. No en vano, fue en el Atlético de Madrid donde desarrolló la mayor parte de su carrera, tanto de jugador como de entrenador.

Fue el conductor de la transformación del fútbol español y de su historia de desencantos a un presente y futuro lleno de triunfos

Nacido en Hortaleza (Madrid) el 28 de julio de 1938, Luis Aragonés Suárez fichó por los rojiblancos el 7 de abril de 1964, apenas tres semanas después de que fuese proclamado presidente Vicente Calderón. Luis desembarcó en el Manzanares procedente del Betis, con 26 años y un amplio bagaje a sus espaldas, después de haber militado en Primera también con el Real Oviedo.

Vistió la camiseta del Atlético desde 1964 hasta 1974, jugó 372 partidos con el equipo de sus amores (265 de liga) y anotó 172 tantos (123 en liga). Levanta el trofeo de la regularidad en 3 ocasiones (1965-66, 1969-70, 1972-73), en dos la Copa de España (1964-65 y 1971-72), y fue máximo goleador de Primera, junto a Gárate y Amancio, en el curso 1969-70. Además, Luis se enfundó la camiseta de la selección española en 11 ocasiones, anotando 3 goles.

Ya como futbolista, Aragonés dejó entrever sus grandes dotes de líder. Así lo admite claramente Adelardo Rodríguez, otro mítico rojiblanco, compañero suyo en el terreno de juego. «Ese carácter que luego muestra como entrenador ya lo tiene como jugador. A veces se enfadaba con nosotros, con los compañeros. Tenía una gran personalidad, mandaba en el campo y buscaba muy bien los espacios. Si había una falta, él la cogía y nadie se la discutía, porque sabíamos que podíamos marcar. Era un tipo de jugador necesario, con mucha presencia en el vestuario».

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Y tanto carisma es el que le convirtió en estratega en 24 horas, el tiempo que transcurrió desde que colgó las botas hasta que comenzó a lucir el chándal. El 24 de noviembre de 1974 jugó su último partido con el Atlético (Atlético 2, Sporting 2) y enseguida inauguró una carrera repleta de éxitos en los banquillos. Ostenta el récord de partidos dirigidos en el Atlético (407) y en la liga española (757), en la que también ha adiestrado al Betis, Barcelona, Espanyol, Valencia, Sevilla, Oviedo y Mallorca. Y fuera de España al Fenerbahce turco, después de haberlo hecho con la selección española. Como técnico logró para los madrileños una Copa Intercontinental (1975), una Liga (1977), tres Copas del Rey (1976, 1985 y 1992), una Supercopa de España (1985) y el campeonato de Segunda División (2002).

Afirmar que Luis es uno de los mejores entrenadores que ha tenido nunca el Atlético no es faltar a la verdad. Lo ha ganado todo. Pero, además, existe una clara unanimidad entre aquellos a los que ha dirigido. «Ha sido el entrenador con mayúsculas», opina Miguel Ángel Ruíz, a las órdenes de Aragonés desde 1982 hasta 1987. «Es difícil que la opinión sobre un entrenador sea unánime. Es difícil que todo el mundo hable lo mismo, y con Luis ocurre. Porque Luis es un entrenador que llega al grupo, que saca de uno lo máximo. Su sola presencia transmite algo», afirma Ruíz.

Pero no sólo en el Atlético ha dejado poso. El técnico marcó un hito en la selección española, a la que cambió radicalmente. Luis fue el artífice de una transformación histórica, de una mutación que convirtió a un combinado acostumbrado a perder, y en el que la barrera de los cuartos parecía insuperable, en un equipo campeón. Lo consiguió el 29 de junio de 2008, tras vencer a Alemania 1-0 en el Ernst Happel vienés con gol de Fernando Torres y levantar la Eurocopa. Esa noche acabó con una sequía de 44 años de España sin ganar un título y marcó un antes y un después en la historia del fútbol español.

 

Fuente: Diario Público

«El bebé que no sabía que había nacido»

El milagro de la Vida 

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Un médico griego inmortaliza el momento del nacimiento.
La imagen sorprende, el bebé permanece en el saco amniótico al nacer.

Por lo general, en el momento del nacimiento el saco amniótico en el que ha crecido el bebé durante el embarazo se rompe solo.

Muy pocas veces ocurre lo contrario, pero en esta ocasión el doctor ateniense Aris Tsigris lo vivió en primera persona. Y tal fue su sorpresa cuando sacó al bebé por cesárea que no dudó en inmortalizar el momento y colgar la foto de este recién nacido en su perfil de Facebook junto a la frase:
«El bebé que no sabía que había nacido».

Como la bolsa con el líquido amniótico aún permanecía intacta, el bebé permanecía con la sensación de continuar en el vientre materno y no era consciente de haber llegado al mundo.

El doctor cuenta, según recoge el diario The Sun, que se quedó «sin aliento» cuando comprobó que el bebé todavía se encontraba dentro del saco amniótico ya que su madre no había roto aguas.

El médico resalta que en ningún momento la vida del niño corrió peligro porque se seguía alimentando de la placenta y comenzó a respirar en cuanto le rompieron el saco.

Daniel Raventós: “La renta básica eliminaría casi de golpe la pobreza”

Profesor de Economía, es uno de los referentes mundiales de la Renta Básica, una paga mensual por el mero hecho de ser ciudadano.

Del 31 de enero al 1 febrero, se celebra en San Sebastián el XIII Simposio de Renta Básica mundial.

Daniel Raventós (Barcelona, 1958) tiene a sus espaldas una larga tradición de izquierdas, compartida con su condición de profesor en la Facultad de Economía y Empresa de la Universidad de Barcelona. En las dos últimas décadas se ha convertido además en uno de los referentes mundiales de la Renta Básica (RB), una idea con raíces históricas que ha resurgido ahora con fuerzas renovadas como respuesta ante la crisis.

La RB consiste en una asignación monetaria incondicional a toda la población. O lo que es lo mismo, una paga mensual por cuenta del Estado y por el mero hecho de ser ciudadano. La “idea”, según Daniel Raventós, beneficiaría a la gran mayoría de la población y ayudaría de entrada a eliminar “casi de golpe” la pobreza. De paso, serviría para imprimir un giro en la política económica de los últimos lustros, que ha estado al servicio exclusivo de los más ricos.

Los suizos esperan ya la fecha para someter la RB a votación en un referéndum, mientras más de 280.000 firmas han respaldado recientemente la iniciativa ciudadana europea por una renta básica universal. En San Sebastián se celebra el 31 de enero y el 1 febrero el XIII Simposio mundial que volverá a poner la audaz propuesta en candelero.

En situaciones de pérdida de empleo, la Renta Básica podría ayudar a que la situación fuera menos apremiante para muchos

Tú mismo recordabas recientemente lo que Arthur Clarke decía de las tres fases de cualquier nueva idea… La primera: es una locura y una pérdida de tiempo. La segunda: es posible pero no vale la pena. Y la tercera: ya te dije desde el principio que era una buena idea. ¿En qué fase está exactamente la renta básica?
Me gustaría decirte que casi en la tercera, pero no. Digamos que estamos aún entre la primera y la segunda. No toda la gente piensa como Orwell, cuando dijo en 1938: “No es posible para ninguna persona racional vivir en una sociedad como la nuestra sin deseos de cambiarla”. Y la Renta Básica es una forma de cambiar al menos algunos aspectos especialmente degradantes de la sociedad.

¿Estamos acaso en el mejor o en el peor de los momentos para reclamar la Renta Básica? ¿Hasta qué punto la crisis y las políticas de austeridad la han puesto en la picota?
Los partidarios de la RB siempre pensamos que sería una buena medida en momentos de bonanza económica. Pero la situación en la que estamos ahora, como resultado no sólo de la crisis sino de las medidas de política económica que la han acompañado, la hacen si cabe más necesaria y perentoria… En situaciones de pérdida de empleo como la que tenemos, la RB podría ayudar a que la situación fuera menos apremiante para muchos. También fomentaría las posibilidades de auto-ocupación. Como un ingreso regular, permitiría también planificar y ahorrar, y sería una herramienta formidable contra algunas de las formas de exclusión más extendidas, como el acceso a la vivienda. También serviría para estabilizar el consumo, y evitar de este modo la ampliación de las brechas de desigualdad económica y social.

Hay estudios que demuestran que con una Renta Básica, habría más motivación para buscar trabajos asalariados más ajustados a la formación profesional o a los gustos de cada uno

¿Y quién haría el trabajo peor remunerado?
Ese sería curiosamente otro efecto de la RB, que ayudaría a que los trabajos mal pagados estuvieran mejor remunerados.

Pero los críticos de la Renta Básica alegan que serviría para desincentivar el trabajo y crear una clase “ociosa”….
Las críticas han venido tanto de la izquierda como de la derecha. Que no se puede financiar, que sería un pretexto para desmantelar el estado del bienestar, que relegaría a las mujeres al hogar, que muchos preferirían no trabajar… La gente se confunde mucho en este punto. Hay estudios que demuestran curiosamente lo contrario: con una RB, habría más motivación para buscar trabajos asalariados más ajustados a la formación profesional o a los gustos de cada uno… Eso sí, está claro que la RB resulta molesta para quienes necesitan que una inmensa mayoría esté atemorizada ante la posibilidad de perder su empleo. Es lo que el economista M. Kalecki llamaba “el efecto disciplinador del trabajo”.

¿Quién ganaría y quién perdería con la renta básica?
Ganaría la sociedad en su conjunto. La cantidad de renta básica estaría por encima del umbral de la pobreza y sustituiría a cualquier prestación pública monetaria inferior. Eso garantizaría un mínimo de ingresos por persona que le permitiera al menos afrontar las necesidades más urgentes.

Si alguien está en el paro y cobrando 800 euros. ¿Cómo quedaría su situación con la renta básica?
Pongamos que la RB es de 650 euros al mes. Si cobras 800 de asignación pública, sigues cobrando 800. No ganas ni pierdes nada. Si no vives con nadie más, no hay nada más que añadir… La persona que más gana sin duda es la que no tiene nada, pues ganaría 650 euros limpios. Quienes perciban hoy por hoy una asignación pública de 500 euros, con la misma renta básica hipotética de la que estamos hablando, ganaría 150 más todos los meses.

Podría financiarse con el sistema actual, desviando partidas de otras prestaciones sociales que quedarían suprimidas

¿Pero de dónde saldría el dinero para costearla? ¿No habría acaso que subir los impuestos y aumentar el gasto público?
Podría financiarse con el sistema actual, desviando partidas de otras prestaciones sociales que quedarían suprimidas. Se eliminarían en cualquier caso todos los subsidios monetarios inferiores a la renta básica y se mantendrían los superiores (como las pensiones). La educación y la sanidad públicas no se tocan… Para demostrar la viabilidad del modelo participé precisamente junto Jordi Arcarons y Lluís Torrens en un estudio de financiación concretado para Cataluña y en el 2010, en plena crisis. Estipulamos que la Renta Básica anual sería de 7.968 euros anuales, tomando como referencia la «renta de suficiencia» que fijan por ley los Presupuestos de la Generalitat. Y la financiación era posible con una reforma del IRPF y con el ahorro de las prestaciones suprimidas.

¿Hasta qué punto sería deseable implementar la renta básica en Cataluña, sin ir más lejos, o en poblaciones reducidas, a modo de experiencia piloto?
La RB sería más interesante en un espacio económico muy amplio. Cuanto mayor, mejor. Pero por supuesto soy partidario de empezar allá donde se pueda. Creo que en el Reino de España, especialmente en Cataluña y en el País Vasco (y en particular Guipúzcoa) somos una pequeña avanzadilla de la RB. En relación con otros lugares geográficos de Europa tenemos bastante avanzada la cuestión. Pero no estoy diciendo que la RB esté “al caer”, simplemente digo que tenemos un trabajo ya hecho que puede dar sus frutos.

¿Qué cabe esperar del XIII Simposio de Renta Básica que se celebra en San Sebastián el 31 de enero y el 1 de febrero?
Se van a plantear muchas cuestiones relacionadas con las críticas que hemos recibido, especialmente las referentes a la financiación. Hay que deshacer errores y explicar a la gente que la RB no se calcula simplemente multiplicando tanta población por tanta Renta Básica o tanto porcentaje del PIB. Tenemos que hacer un gran esfuerzo por explicarla mejor. En este sentido presentaremos un estudio sobre la viabilidad de la RB aplicada a Guipúzcoa (la Diputación Foral, por cierto, figura como coorganizadora junto a la Red de Renta Básica). Con nosotros tendremos, entre otros, al senador del Partido de los Trabajadores de Brasil, Eduardo Suplicy, uno de los veteranos de la RB.

La Renta Básica molesta a quienes necesitan que una inmensa mayoría esté atemorizada ante la posibilidad de perder su empleo

¿Cuánto queda para que la RB se convierta en una auténtica reivindicación política?
Tenemos que dar por hecho que determinados partidos y determinadas instituciones no van a tener nunca la voluntad política de impulsar la RB. Es más, están abiertamente en contra porque está en contra de sus intereses, como ha quedado en evidencia cuando se ha debatido la RB en el parlamento español. Está cada vez más claro que la política económica que se practica desde hace lustros beneficia a los más ricos y perjudica a la mayoría de la población. La suerte de la RB dependerá al final del número de personas que quieran defenderla y estén dispuestas a luchar por ella.

¿Cuál es tu balance de la reciente iniciativa europea sobre la Renta Básica? Se llegaron a las 280.000 firmas, pero faltaron muchas para el millón necesario…
Lo interesante ha sido que la iniciativa ha servido para que en muchos países europeos se hable por primera vez de la renta básica. Pero recuerda que la iniciativa europea no era para conseguir una RB sino para “estudiar la posibilidad”, algo que resulta menos estimulante. Creo que no ha llegado a calar en la opinión pública, pero al menos ha servido para que llegue a muchos sectores sociales. Aunque aún no podemos decir que la mayoría de la gente sepa lo que es la RB.

En Suiza, sin embargo, se ha convertido en tema de palpitante actualidad política y los ciudadanos se han movilizado para reclamar un referéndum…
Aún es pronto para sacar muchas lecciones de ese proceso porque no se ha concretado la fecha. Pero todo lo que suponga explicar la propuesta y llegar a sectores que la desconoce me parece bueno en sí.

¿Y qué se puede hacer para que el tema acabe calando en la opinión pública?
Es la pregunta del millón. Imagino que habrá que hacer un gran esfuerzo para explicar y razonar la propuesta, para que una mayoría social la vea como una buena idea. Hay momentos, como éste, en los que todo el mundo quiere hablar de ella, y otros en los que no se le presta demasiada atención. Lo cierto es que desde mediados de los ochenta ha provocado debates interesantes, y otros totalmente prescindibles. El hecho de que la RB tenga partidarios de derechas (pocos) y de izquierdas (bastantes más), así como detractores de derechas (muchos) y de izquierdas (bastantes menos), despista a más de uno. Pero hay un argumento que convendría recordar y que hasta los más firmes defensores del pleno empleo deberían tener en cuenta: la aplicación inmediata de la renta básica conseguiría mejorar la situación de los más débiles y eliminaría casi de golpe la pobreza. No es poca cosa.

Una paga para todos

Una paga básica para todos. Por el mero hecho de ser ciudadanos y sin condiciones de ningún tipo. Se tenga o no trabajo. Unos 500 euros todos los meses, por cuenta del Estado. Para atender las necesidades más acuciantes, escapar de las garras de pobreza y abrirse paso en la vida con una mínima cobertura económica.
La idea puede parece revolucionaria,pero lo cierto es que lleva siglos dando vueltas (More, Vives, Paine, Fourier, Tobin). La Renta Básica, que aspira a garantizar un ingreso mínimo a cada miembro de pleno derecho de la sociedad, vuelve ahora a la palestra en el «peor» o el «mejor» de los momentos. Según se mire.
El 14 de enero concluyó la recogida de firmas para la Iniciativa Ciudadana Europea por una Renta Básica Incondicional. Y aunque no se llegó al millón de peticiones para elevar el tema a la Comisión Europea, lo cierto es que la mecha ya ha prendido en países como Portugal, Grecia, Bulgaria o Eslovenia. En Alemania y en Francia, el debate se remonta a hace casi tres décadas, al igual que en otros países europeos donde ha sido más activa la red BIEN, creada en 1986. En España, la Red de Renta Básica ha sido especialmente activa en la última década.
El ejemplo más palpable y cercano lo tenemos sin embargo a las puertas de la UE, en Suiza, que celebrará en los próximos meses un referéndum sobre la Renta Básica… Cuesta creerlo, pero en la privilegiada Suiza la RB se ha convertido en uno de los temas «calientes» de este otoño-invierno. Mientras las políticas de austeridad y el desmantelamiento del estado del bienestar gana terreno en los países en crisis, los ciudadanos suizos arremeten contra sus políticos y descargan ante el Parlamento un camión lleno de calderilla para reclamar su «paga» básica (que en su caso ascendería a 2.500 francos, unos 2.000 euros).
En Alaska, por ir más lejos, las familias reciben ya una renta«incondicional» por cuenta de los dividendos de petróleo. Esa pequeña paga anual (900 dólares) ha bastado para convertir el estado norteamericano en el más igualitario de la Unión y en lograr notables mejoras en los indicadores sociales.
En el pueblo canadiense de Dauphin, en Manitoba, se llevó a cabo en los años setenta un experimento similar: el «mincome». Los cheques del Gobierno local a más de mil familias sirvieron para erradicar temporalmente la pobreza, disminuir drásticamente los ingresos en los hospitales y mejorar el rendimiento escolar.
La Renta Básica, que hasta ahora se veía como una medida más o menos utópica para tiempos de bonanza económica, vuelve a aflorar sin embargo en tiempos críticos y como respuesta a tres de los problemas más acuciantes a los que se enfrenta la sociedad española: la pobreza, el desempleo y la desigualdad económica.

Fuente: http://www.elcorreodelsol.com/

 

Un pueblo de Austria llamado Fucking quiere cambiar de nombre

Sus habitantes están hartos de las bromas y de que les roben las señales de tránsito para llevárselas como souvenir. “Queremos que los turistas nos dejen en paz”, declaró su alcalde.

Si bien en alemán la palabra ‘fucking’ (que se pronuncia como se escribe) no tiene ningún significado, en inglés (pronunciada ‘focking’) despierta todo tipo de chistes, ya que significa ‘sexo’. Y es que desde que los soldados estadounidenses y británicos descubrieron la pequeña villa al norte de Salzburgo en la II Guerra Mundial, turistas angloparlantes se interesan por tomarse una foto en ese lugar, según publica BBC Mundo.

Además, hay quienes se llevan los carteles indicativos como recuerdo y otros más osados que aprovechan la oscuridad de la noche para tomarse fotos debajo de los letreros mientras mantienen relaciones sexuales.

Por todo ello, los fuckingers -gentilicio de los residentes- peticionan la instalación de cámaras para disuadir a los amantes nocturnos y requieren una consulta popular para cambiar el nombre del pueblo.

Años atrás, sus cerca de cien habitantes se habían negado al cambio argumentando que Fucking tiene una larga e intensa historia que se remonta a mil años, aunque ahora cambiaron de opinión y se plantean cambiar ‘Fucking’ por ‘Fugging’.

“Los turistas alemanes quieren ver la casa de Mozart en Salzburgo. A italianos y rusos les gusta celebrar el Año Nuevo por estas tierras. Los japoneses, por su parte, buscan la villa donde nació Hitler, Braunau. Pero en el caso de muchos estadounidenses y británicos lo que están buscando es Fucking. Es una obsesión”, declaró Andreas Behmüller, un guía local.

Para evitar el robo de los carteles, las autoridades ordenaron construir avisos de hierro y concreto anclados en la tierra que “requieren toda una noche para ser arrancados de su lugar”, según la policía local.

“Sólo queremos que los turistas nos dejen solos y en paz. Estamos orgullosos de Fucking”, comentó Franz Meindl, alcalde de la ciudad.

Pero este pueblo no es el único con nombre llamativo en la zona, incluso en alemán. Cerca de la frontera con Alemania está Faulebutter (‘mantequilla podrida’), Katzenhirn (‘cerebro de gato’), Plöd (‘estúpido’) o Warzen (‘verrugas’).

 

Fuente: BBC Mundo

Izpisúa deja la ciencia en España

El investigador dimite como director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona ante la falta de apoyos políticos y financieros

La institución, de referencia mundial, se vacía de contenido

Juan Carlos Izpisúa en el Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona. / CARLES RIBAS

El director —y alma— del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB), Juan Carlos Izpisúa, ha dimitido ante la falta de apoyos financieros y políticos de los que hasta ahora habían sido sus grandes valedores públicos, la Generalitat de Cataluña y el Gobierno español, según fuentes cercanas al investigador. La marcha del científico no supone el cierre inmediato del centro, pero lo vacía de contenido, pues 18 de sus 21 proyectos científicos son propiedad intelectual de Izpisúa, y se los va a llevar con él. En su corta vida, el CMRB ha publicado más de 200 papers (artículos técnicos), incluidos algunos de los hitos del emergente campo de la medicina regenerativa. España pierde a un líder mundial de la investigación con células madre.

Las dos Administraciones implicadas —la catalana y la central— aportan 1,5 millones anuales al centro, que se dedican al alquiler y mantenimiento del edificio, y por tanto revierten en su mayor parte a la propia Generalitat, propietaria del inmueble. Esas inversiones se mantendrán provisionalmente —ningún político quiere ser recordado por el cierre de un centro científico—, pero su destino es muy incierto tras la pérdida de 18 de sus 21 proyectos.

Los detalles de la negociación entre Izpisúa y el patronato del centro —con representantes de dos consejerías catalanas y dos ministerios— indican que la intención de las dos Administraciones es reorientar esas instalaciones hacia otros fines. El patronato ha contratado al investigador Ángel Raya, un antiguo posdoc de Izpisúa, para dirigir ese proceso hacia un renovado CMRB.

Los fondos para la investigación propiamente dicha son una cuestión totalmente distinta: se otorgan por una variedad de instituciones internacionales, incluidas las españolas, que se dedican a evaluar los proyectos de investigación y decidir sobre la conveniencia de financiarlos. Eran de 1,8 millones anuales, y en su mayoría desaparecerán de inmediato del centro para irse con Izpisúa a alguna otra parte.

Termina así la historia —o al menos la historia tal como la conocíamos— de un centro creado en 2004 a la medida de Izpisúa, uno de los científicos más avanzados del planeta en el campo, entonces incipiente, de la medicina regenerativa basada en células madre embrionarias.

Fuentes de la comunidad científica catalana achacan lo ocurrido a “los recortes, la mediocridad política y la falta de sintonía con Madrid”. E indican que el presidente Mas recibió al científico hace un año y medio y dijo que pondría todos los medios a su disposición.

Desde un punto de vista científico, en cualquier caso, la breve trayectoria del centro dirigido por Izpisúa solo puede describirse como una brillante historia de éxito. Los científicos del CMRB han hecho contribuciones relevantes al desarrollo de las células madre iPS —tan versátiles como las embrionarias, pero obtenidas retrasando el reloj de vulgares células de la piel o el pelo—, y hace solo unos meses crearon minirriñones humanos con células madre. Esta investigación ha sido destacada por la revista Science como uno de los 10 hitos científicos de 2013, junto a la generación de minicerebros y yemas de hígado. No es el fracaso científico lo que ha hecho caer en desgracia al centro.

En investigación los cambios son habituales», dice la Generalitat

“La investigación en el centro ha dado buenos frutos”, reconoce el director general de Planificación e Investigación en Salud de la Generalitat, Carles Constante, representante de la Administración catalana en el patronato del CMRB, que se reunió el lunes; “pero ahora vemos una fase diferente, más enfocada en la traslacionalidad”. La medicina traslacional es el nexo entre la investigación básica en biomedicina y sus aplicaciones clínicas. El CMRB ha hecho desde su creación investigación básica.

“En investigación los cambios son más habituales que en otros sectores”, se justifica Constante. “La dirección quedará en manos de Ángel Raya, un científico de primer nivel mundial en este campo, y el centro no se cierra; ha sido un acuerdo entre las partes (las Administraciones central y catalana), y no ha habido ninguna división”. El director general enfatiza: “Estamos comprometidos con la medicina regenerativa y creemos que es un terreno importante, pero ahora apostamos por un enfoque diferente”.

Los dirigentes de la Administración central más directamente implicados en la gestión del CMRB son Toni Andreu, director del Instituto Carlos III del Ministerio de Sanidad, y Carmen Vela, secretaria de Estado de Investigación del Ministerio de Economía. Estos dos departamentos declinaron ayer hacer comentarios sobre la dimisión de Izpisúa. Sanidad adujo que la situación del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona es un asunto interno de la Generalitat, pese a que la financiación del centro es conjunta, y a que estos dos ministerios no han retirado sus aportaciones al centro. Sanidad aseguró que su presupuesto para investigación sanitaria —casi 100 millones de euros— se destina al Carlos III, que es quien lo reparte.

La Administración catalana y la central aportan 1,5 millones al centro

Según fuentes cercanas a la negociación —que se ha prolongado durante meses—, la iniciativa de prescindir de Izpisúa partió de la Generalitat, aunque el Gobierno central tampoco ha hecho nada por evitarlo. La forma en que el patronato del CMRB comunicó al científico la nueva política, hace ya unos meses, fue como un indeseable efecto de los recortes: que la Administración no estaba en condiciones de seguir financiando el centro “con los niveles de calidad exigidos” por el científico.

Que la aportación de las Administraciones consista en 1,5 millones, que estos sean en su mayor parte para el alquiler del edificio, y que esas inversiones se vayan a mantener con el mismo propósito (pagar el alquiler) tras la marcha de Izpisúa no parece cuadrar con esa teoría del austericidio.

Varias fuentes han revelado que a finales del año pasado hubo un intento de comprar el CMRB por una compañía del sector farmacéutico. Pese a que esta firma no tiene relación con la investigación en células madre, la venta habría implicado la cesión a ella de todas las patentes y derechos surgidas de las investigaciones de Izpisúa. La iniciativa acabó abortándose tras la mediación del Gobierno central.

La explicación última de esta decisión incomprensible en términos científicos puede tardar en salir a la luz pública. Lo que ya es seguro es que España ha perdido uno de los centros de investigación en medicina regenerativa más avanzados del mundo, aunque un edificio de Barcelona mantenga su nombre en la fachada por unos meses más.

Carrera investigadora

EMILIO DE BENITO

La modificación de la ley española de reproducción asistida de 2003 puso a España a la vanguardia, al menos legislativamente hablando, de uno de los más prometedores campos de la ciencia actual: que se pudieran utilizar los embriones sobrantes de los procesos de fecundación in vitro para investigar en las células madre.

El Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB) es fruto directo de esta modificación. Tanto, que parte de las negociaciones para traer a su director, Juan Carlos Izpisúa, las llevó a cabo la entonces ministra de Sanidad, Ana Pastor, con una visita personal a La Jolla (California).

No fue el único. El Centro de Investigación Príncipe Felipe de Valencia, donde encontró acomodo el actual portavoz de Sanidad del PP en el Congreso, Rubén Moreno, cuando dejó el ministerio al perder el PP las elecciones también se apuntó a la carrera investigadora (fue el primero en presentar cultivos de células madre embrionarias), y Andalucía abrió en 2006 el Centro Andaluz de Biología Molecular y Medicina Regenerativa (Cabimer), que dirige Bernat Soria, probablemente el científico que más ruido hizo para que la ley en España se cambiara.

Desde entonces, el CMRB ha mantenido una importante labor investigadora. Uno de sus proyectos, la creación de microrriñones a partir de células madre ha sido mencionado por la revista Science como uno de los avances de 2013.

También han publicado recientemente en Nature un artículo sobre otra de las vías más prometedoras en la medicina regenerativa: la reprogramación de células adultas en células madre iPS (pluripotenciales inducidas) in situ. Esto no solo evita el conflicto moral del uso de embriones, sino que supone un avance ya que se trata de llevar a cabo el cambio (convertir una célula especializada en una apta para convertirse en otra con una dedicación diferente) en el mismo organismo, con lo que se evita que haya que extraer el material biológico, tratarlo en un laboratorio y volverlo a trasplantar. Es el sueño de los implantes: no solo que sean genéticamente idénticos al receptor, sino que se generen directamente en el lugar en que deben funcionar. Algo que da pleno significado al término de medicina regenerativa.

Fuente. Diario EL País