Lisístrata proabortista

“Nuestros derechos reproductivos están siendo borrados. Hasta que las mujeres tengamos control legal sobre nuestros propios cuerpos no podemos arriesgarnos a tener un embarazo. Únanse a no tener sexo hasta que recuperemos la autonomía del cuerpo”, escribió en su cuenta la actriz Alyssa Milano, aspirando a movilizar y paralizar vaginas.

Quiero recordar un antecedente simbólico de este tipo de campañas: la comedia Lisístrata, de Aristófanes, en la que las mujeres espartanas y atenienses se unen en una huelga de sexo para que los varones acuerden la paz. De hecho, Lisístrata significa etimológicamente, “la que disuelve los ejércitos”, y en la obra las mujeres consiguen intervenir en el espacio público desde el doméstico (lo personal es político, dicen las modernas; lo púbico es público, diremos nosotros, que no transigimos con cualquier sentencia) a partir del poder que les da el sexo.

Pero si en el caso de las mujeres griegas la campaña tiene cierta coherencia, pues enfrenta actitudes contrarias, me pregunto en qué momento caerán en la cuenta las seguidoras de la huelga de lo paradójico de su postura, pues, no habiendo sexo, ¿para qué necesitarán una ley sobre el aborto? ¿Por si un tomate fecundado por un campesino italiano va a parar de rebote dentro de sus cuerpos y las deja preñadas, como en Léolo, aquella divertida (y entrañable) película canadiense, al menos en las evasoras fantasías de su protagonista?

Hasta aquí mi análisis sociológico de la jornada.

@Rafael Gonzalo

La deshumanización del varón, de Daniel Jiménez

Al fin está a la venta La deshumanización del varón, un libro único en el panorama editorial español que aborda la otra cara de la moneda en cuanto a género, discriminación y violencia. Esta entrada responderá a las preguntas más frecuentes:

1. ¿De qué trata?

La deshumanización del varón examina la discriminación institucional que experimenta el hombre por razón de sexo, desde casos tradicionales como el servicio militar obligatorio, el trabajo forzado o la circuncisión, hasta otros más recientes como su exclusión explícita en políticas para erradicar la pobreza o la acogida de refugiados.

El ensayo también analiza la falta de reconocimiento de dichos problemas en los medios de comunicación y sus posibles causas, entre ellas la presencia de una narrativa de género que deshumaniza al varón y considera que sus problemas son secundarios debido a su posición de poder y privilegio con respecto a la mujer. Finalmente propone una nueva interpretación de las relaciones de género con la que lograr mayor justicia y respeto para ambos sexos.

Encontrarán una sinopsis más detallada aquí.

2. ¿Dónde puedo adquirirlo?

Si vives en España puedes comprarlo en:

En el resto de países puede pedirse a través de Amazon.es. Sin embargo, Psimática también está trabajando con imprentas en México, Perú, Argentina y Colombia para que pueda encargarse directamente en estos países, lo cual les supondría un ahorro en gastos de envío. Iré anunciando en las redes sociales conforme esté disponible en estos territorios. Si quieren verlo en otro país, por favor escriban a admin@psimatica.com

3. ¿Se encuentra en versión electrónica?

Por el momento sólo hay versión en papel. Sin embargo, si pulsan en el enlace de la página de Amazon, encontrarán una sección para solicitar a la editorial que lo publique en formato electrónico. No es necesario rellenar nada, sólo pulsar el enlace que se encuentra en la página. Si hay suficiente interés podríamos ver una versión electrónica.

 

4. ¿Puedo leer algún fragmento para ver si me interesa?

Desde luego. La introducción del libro puede leerse en esta misma bitácora, y un apartado referente a la historia de la violencia marital puede consultarse en Espacios Inseguros. También hay algunos fragmentos disponibles. Debajo encontrarán los enlaces:

5. ¿Qué extensión tiene la obra?

El libro tiene 600 páginas, y está dividido en tres partes. La primera analiza el pasado para determinar qué hay de mito y realidad en el papel histórico atribuido al hombre como explotador de la mujer. La segunda examina el presente estado del varón y los desafíos a los que se enfrenta, así como la invisibilidad mediática y política que los rodea. Finalmente la tercera explora vías potenciales para la concienciación y resolución de sus problemas, incluyendo propuestas legales. Pueden encontrar más detalles e información sobre el autor aquí.

6. Veo que en Amazon el tiempo de entrega es muy largo. ¿Se puede conseguir más rápido?

Sí, pueden pedirlo a través de Kano Libros, cuyo plazo de entrega sería de 3-4 días laborables más un día para procesar el pedido. Sin embargo, en Amazon los gastos de envío son gratuitos y hay un 5% de descuento. Estamos intentando que Amazon acelere los tiempos de entrega y esperamos resolver este asunto a corto plazo.

7. ¿Dónde puedo ver el índice?

Mientras subimos el libro a Google Books pueden ver el índice a continuación, sin los números de página.

ÍNDICE

Introducción

PRIMERA PARTE: EL PASADO

  1. Humanizando al varón

¿Por qué las mujeres no se levantaron en armas?
¿Opresión o infantilización? El matrimonio en el pasado
¿Por qué existía una licencia marital en la Edad Moderna?
Hacia una nueva historia de los roles de género

  1. Explorando el poder femenino

El matrimonio campesino y la interdependencia económica
Tipos de poder femenino
Poder femenino en el matrimonio tradicional: los casos de India, China y Japón
Modernidad y pérdida de poder femenino

  1. La incitación femenina: el papel de la mujer en la guerra y las deudas de sangre

Madres de la guerra La incitadora en las culturas germano-escandinavas
La incitadora en la Arabia preislámica
Las Campaña de las Plumas Blancas
La Guerra de los Cristeros
Otros ejemplos

  1. La violencia doméstica en el pasado

Tres preguntas sobre la violencia doméstica en la época romana
La Edad Media y Moderna
Misoginia, violencia doméstica y rechazo masculino al matrimonio
La otra cara de la moneda: textos antiguos y medievales “profemeninos”

  1. Cambiando el paradigma: del patriarcado al sistema de roles de género

Tres definiciones de patriarcado
Revisando los términos “patriarcado” y “machismo” con diez ejemplos
La deuda histórica masculina

Conclusiones

SEGUNDA PARTE: EL PRESENTE

Problemas masculinos. Problemas de género

  1. Problemas masculinos: el hombre y la muerte

El suicidio masculino y la ausencia de compasión
El hombre y la guerra
El servicio militar obligatorio
La violencia y el homicidio

  1. Problemas masculinos: el hombre y el sexo

La represión sexual masculina en la España Medieval y la América Colonial
La integridad genital
La invisibilidad de la violación y la agresión sexual
El fraude paternal

  1. Problemas masculinos: el hombre y la justicia

La brecha penal
El trabajo forzado y la trata de personas
La ley familiar
Las denuncias falsas: de brujas a maltratadores

  1. Problemas masculinos: hombres en países subdesarrollados y en vías de desarrollo

La lapidación
Las deudas de sangre
Políticas migratorias: el caso de Marruecos
Políticas microfinancieras y exclusión masculina
Los muertos que Naciones Unidas no cuenta en Bolivia
El hombre inmigrante y su utilización política

  1. Víctimas indignas. Los hombres y el sesgo mediático

La magnitud del sesgo mediático
Del sesgo informativo a la deshumanización: las similitudes entre el discurso antimasculino y la retórica racista Género y “verdades políticas”
Víctimas indignas para los medios de comunicación

Conclusiones

TERCERA PARTE: EL FUTURO

  1. El papel del feminismo

La doncella en apuros y el hombre desechable
Violencia en la pareja: pragmatismo y dogmatismo
Teoría de la violencia propietaria materna
Hombres y sentimientos. Superando el mito
¿Nuevas masculinidades o masculinidad elitista?
¿Es posible la colaboración?

  1. Nuevas formas de entender la igualdad de género

Los caminos hacia la igualdad. Rompiendo el monopolio feminista
Breve historia del masculinismo y el igualitarismo masculino
Los retos del masculinismo. Teoría y orientación política
¿Necesita el masculinismo una teoría? Generización e hilado de género
Propuestas
Contraargumentos

Conclusiones

8. Tengo una pregunta que no se encuentra en esta entrada

La sección de comentarios queda abierta para cualquier pregunta que tengan. Responderé a la mayor brevedad posible.

Muchas gracias a todos por su paciencia y apoyo. Confío en que este libro consiga iniciar una conversación en torno a la situación del hombre que como sociedad merecemos.

Daniel Jiménez

 

Contraportada

Privilegiado, violento, opresor… cuando se juzga la figura masculina desde una perspectiva de género el veredicto es inequívoco: los hombres dominan la política, los negocios, las instituciones religiosas, numerosos ámbitos científicos y culturales, además de estar sobrerrepresentados como victimarios en las estadísticas de crimen violento y sexual.

Sin embargo los varones también protagonizan la mayor parte de los suicidios, muertes laborales y víctimas de homicidio. Encabezan el fracaso escolar, son mayoría entre los sin techo y constituyen el grueso de las víctimas civiles y militares en conflictos armados. Desde una perspectiva de género, la discriminación legal masculina también permanece invisible en áreas como el servicio militar obligatorio, la trata de personas, el castigo corporal, la integridad genital, el fraude paternal, las políticas migratorias o la justicia, entre otras.

Ante la difícil reconciliación de la narrativa de género dominante frente a la parte más vulnerable de la experiencia masculina, se han propuesto explicaciones poco convincentes: que dichos problemas obedecen a otras categorías como clase o raza, que constituye un efecto secundario a su posición de poder y privilegio, o que supone el resultado de la cultura machista y patriarcal. Discursos dirigidos a culpabilizar a la víctima y que priorizan la deconstrucción de la masculinidad sobre soluciones prácticas y cambios legales.

Esta obra planteará un modelo alternativo que resuelva de forma satisfactoria la complejidad de la experiencia masculina, a fin de proponer soluciones más adecuadas. En la primera parte se analiza el pasado para determinar qué hay de mito y realidad en el papel histórico atribuido al hombre como explotador de la mujer. La segunda parte examina el presente estado del varón y los desafíos a los que se enfrenta, así como la invisibilidad mediática y política que los rodea. Finalmente la tercera parte explora vías potenciales para la concienciación y resolución de sus problemas, incluyendo propuestas legales.

La deshumanización del varón presenta, en definitiva, una nueva forma de entender al sexo masculino que rompe con la narrativa asimétrica que ha dominado el discurso académico, político y mediático en las últimas décadas sin oposición.

«La deshumanización del varón es un gran libro, un libro tranquilo con datos y argumentos, que muestra que los hombres sufren también discriminaciones y desventajas ‘por el hecho de ser hombres’. Un libro que contribuye a que conozcamos mejor la realidad y a que podamos construir un mundo mejor para todos”. Pablo Malo (Psiquiatra, miembro de la Txori-Herri Medical Associarion y del grupo de psicorock TheBeatifulBrains).

“Daniel afronta, desde una perspectiva científica e histórica muy rigurosa, la evolución de la imagen social, mediática y política de los hombres e intenta explicar cómo hemos llegado hasta un momento histórico en el que la masculinidad se ha convertido en el mal de todos los males del mundo”. José Luis Sariego (Abogado de familias, mediador, gestión pacífica y colaborativa de conflictos de familias).

“…No hemos tenido, hasta ahora, una réplica tan elocuente, históricamente matizada y con un rango temático tan amplio como encontramos en La deshumanización del varón. La revisión de Jiménez del concepto ‘patriarcado’ es profunda y equilibrada, y su relevancia para los debates contemporáneos y políticas sociales es considerable.” Adam Jones (Profesor Asociado de Ciencias Políticas en la Universidad de British Columbia, Canadá).

Biografía del autor

Daniel Jiménez es Licenciado en Historia y Estudios de Asia Oriental por la Universidad de Granada y la Universidad Autónoma de Madrid. Tras conseguir una beca de la Fundación La Caixa para estudiar en Estados Unidos, obtuvo su maestría en la Universidad de Columbia, Nueva York. Actualmente trabaja como profesor de lengua y cultura española para el U.S. Defense Language Institute, y enseña a oficiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en Air Command and Staff College y Air War College.

Lágrimas del cielo cayendo sobre su corazón

«Chopin parecía como ahogado en un lago; gotas de agua pesadas y heladas le caían rítmicamente sobre el pecho; cuando le hice escuchar el ruido de esas gotas de agua que, en efecto, caían sobre el techo, negó haberlas escuchado antes. Incluso le molestó que lo llamara armonía imitativa. Protestó con todas sus fuerzas –y tenía razón– contra la puerilidad de esas imitaciones por el oído. Su genio estaba lleno de misteriosas armonías de la naturaleza, traducidas por sublimes equivalentes en su pensamiento musical, y no por una repetición servil de los sonidos exteriores. Su composición de esa noche se encontraba llena de las gotas de lluvia que resonaban sobre las tejas sonoras de la cartuja, pero se había convertido en su imaginación y en su canto en lagrimas que caían del cielo, sobre su corazón…»

 

George Sand (extracto de su autobiografía Mi Vida)

Portrait of George Sand – Eugène Delacroix (1838)

Marx y Engels contra Bolívar y el Ché

Karl Marx se refirió a Simón Bolívar como el «canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque» (carta de Marx a Engels de fecha 14-2-1858). Los Soulouque fueron los emperadores de Haití.

En esa misma ocasión afirmó que Bolívar era un mito de la fantasía popular: «La fuerza creadora de los mitos, característica de la fantasía popular, en todas las épocas ha probado su eficacia inventando grandes hombres. El ejemplo más notable de este tipo es, sin duda, el de Simón Bolívar».

Interesante, ¿verdad?

Pues Engels no se queda corto:

«En América hemos presenciado la conquista de México, lo cual nos ha complacido (…) Es en interés de su propio desarrollo que México estará en el futuro bajo la tutela de los Estados Unidos».
«¿O acaso es una desgracia que la magnífica California haya sido arrancada a los perezosos mexicanos, que no sabían qué hacer con ella?»
“¿Lo es que los enérgicos yanquis, mediante la rápida explotación de las minas de oro que existen allí, aumenten los medios de circulación, concentren en la costa más apropiada de ese apacible océano, en pocos años, una densa población y un activo comercio, creen grandes ciudades, establezcan líneas de barcos de vapor, tiendan un ferrocarril desde Nueva York a San Francisco, abran en realidad por primera vez el Océano Pacífico a la civilización y, por tercera vez en la historia, impriman una nueva orientación al comercio mundial? La «independencia» de algunos españoles en California y Tejas sufrirá con ello, tal vez; la «justicia» y otros principios morales quizás sean vulnerados aquí y allá, ¿pero, qué importa esto frente a tales hechos histórico-universales?»
(Friedrich Engels, del artículo «Die Bewegungen von 1847», publicado el 23 de enero de 1848 en la Deutsche Brüsseler Zeitung. MEW, t. IV, p. 501. Tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Cuadernos Pasado y Presente, Siglo XXI Editores, 1980, pp. 183-184).

Vaya, vaya, cómo se pone esto.

Sí, dejo aquí también la respuesta del Ché, seamos deportivos.

Nomenclatura y apología del carajo

El autor de esta producción es el poeta festivo, satírico y epigramático don Francisco Acuña de Figueroa (1791-1862), inteligencia peregrina, gloria no sólo del Uruguay, su cuna, sino del Nuevo Mundo.

«Nomenclatura y Apología del Carajo» es una obra de singular rareza por su erudición lexicográfica, y una prueba de la riqueza del idioma castellano. Pocos poetas americanos han escrito mejor, con más pureza la lengua española que Acuña de Figueroa, cuyo innegable talento le permitía abordar todos los temas y todos los metros.

Fue el poeta neoclásico por excelencia y el grueso de su obra destaca por su carácter lúdico y burlesco: retruécanos, anagramas, himnos, laberintos, acrósticos, epigramas, sátiras, charadas, juegos de ingenio y otras de índole similar. Es de destacar, también, su consistente, aunque escasa, producción de «poemas de figuras» con los cuales, Acuña de Figueroa, intentaba aunar las formas de expresión verbal y visual en el poema. Una de sus obras más curiosas es el poema laberíntico “Salve Multiforme”, que tiene la particularidad de admitir 954640000000000000000… (95464 + 58 ceros) lecturas posibles. Como la lectura de cada poema no demora más de 20 segundos, la lectura total de todas las versiones vendría a ocupar cerca de cien mil millones de siglos, es decir, una eternidad…

 

 

NOMENCLATURA Y APOLOGÍA DEL CARAJO

La lengua castellana es tan copiosa,

En voces y sinónimos, tan rica,

Que con nombres diversos, cualquier cosa

O con varias metáforas explica

Monarca Soberano, y Rey… ¡qué encanto!

Todo es un mismo nombre repetido;

Y tres veces también con un sentido

Son, Pontífice; Papa, y Padre Santo.

Pero hay de grande aprecio entre los hombres,

Un cierto pajarraco, o alimaña,

Que tiene más sinónimos, y nombres

Que títulos tenía el Rey de España.

Yo, por tal de evitárosle trabajo

De una investigación algo penosa,

Diré que esa alimaña, o quisicosa

No es el Papa, ni el Rey sino… el Carajo!

Miembro Viril, o miembro solamente

Le llama el diccionario… ¡Qué Mezquino!

Sus nombres en el uso más frecuente

Son el nabo, el zurriago, y el pepino

El cimborio, la tripa, y el virote

(flores son de la lengua castellana)

El visnago, la pica y la macana

Son como la mazorca y el cipote.

El príapo, la porra, y el chorizo

El rábano, la pija, y el badajo;

Picha y ciruela en Español castizo

Son sinónimos todos del Carajo.

El vergajo; la guasca, y mango

El tarugo, el lenguado, y la banana

El pito, y el vitoque… es cosa llana

Que equivalen al chocho, y al zanguango.

La butifarra, el tronco, y la batata

O el lagarto, le llama cualquier topo

El aquello, o la cosa, la Beata

Y el Fraile, la correa, y el hisopo.

Muchos suelen llamarle, el trompo, el sapo

otros, el motillón, y el calabrote;

los músicos, la flauta, o el fagote

y el artillero espeque, o sacatrapo.

Siguiendo a la metáfora la hebra

Llámanle, el narigón, el nene, el chato

el tramojo, el merengue y de barato,

van péndulo, panal, bicho y culebra.

La berenjena, la pistola, el dómine,

bien lo sabe cualquiera chuchumeco

todos vienen a ser Carajo «in nomine»

lo mismo que el gazapo, y el muñeco.

En el estilo vulgar, llámanle el rabo

y algunos el peludo… ¡Impropio nombre!

pues por más pendejudo que sea un hombre

no tiene tales pelos en el nabo!

Tiene otros cien apodos que no cuento

que aplica cada cual, según su antojo

como el corvo, la pieza, el instrumento.

el mondongo, el apéndice, el hinojo.

El negocio, la polla, y la poronga

van como suplemento… y pica punto

que no falta purista que suponga

que esto el miembro, y cojones todo junto.

He aquí en todas sus fases, y conforme

a la ley, por el uso sancionada

con setenta y tres nombres señalada

aquella quisicosa-multiforme.

La cajeta de nombres menos rica

no puede competirle y alza moño

aunque ostenta sus títulos, de Chica

o de raja, argolla, concha y coño.

Lejos de competirle, queda abajo

En buena hora, le añadan papo, y chocho,

Nombres de morondanga… Ellos son ocho

Y entre todos no valen un ¡Carajo!.

Yo, en cualquiera emoción, desahogo el pecho

Cuando un fuerte ¡Carajo! desembucho…

Interjección potente del despecho

Que si es echada a tiempo, vale mucho.

Del sexto en los sentidos corporales,

es el carajo la mejor prescea;

y más si es de esos miembros burricales

que ostentan a la par Fajardo y Zea.

Palabra comodín, que entra al destajo

en todo, pues se dice sin reproche,

fría como un Carajo está la noche

O caliente está el sol, como un Carajo.

Un buen gallo contenta a cien gallinas

y a diez hembras, cualquier mameluco

y por ser bien armado, el Rey Nabuco,

se preñó a cuatro cientas concubinas.

No me vengan hipócritas devotos,

tratando de indecentes mis razones,

ellos dicen, testículos y escrotos,

y se asustan de huevos y cojones.

El venerable Astete, sin reparo,

Y en verdad que ninguno lo acrimina

No fornicar prescribe en su doctrina

que es decir, no joder hablando claro.

Masturbación… ¡satánico delito!

Clama el predicador; pero un galopo

sigue en la tanda de sobarse el pito

¿Porqué? Porque no entiende aquel piropo.

En asunto de nabo, o de cajeta

pan, pan, y vino, vino, es lo acertado

dígase claramente que es pecado

el hacerse la paja o la puñeta.

El profeta Ezequiel, dis que Doliba

se entregaba a cualquiera rodaballo

con tal de que le arrimasen panza arriba

Verga de burro, y chorro de caballo.

Un Carajo de un seme, grueso y sano

es digno de coronas y guirnaldas

Así ante tan potente soberano

Las Nobles y plebeyas, caen de espaldas.

Hay de Carajos, variedad bastante

Largos, cortos, redondos, puntiagudos!

derechos y torcidos, servigudos!

Y romos y de punta de Diamante.

Si el miembro de botón, como el de un perro

se engancha al fornicar y es un estorbo

y es bueno que sea duro, como un hierro

y es mejor es derecho, que no corvo.

En fin, aquí termina mi trabajo

Si algún censor severo lo condena

Que me eche un buen Carajo… en hora buena

¡Que más quisiera yo, que un buen Carajo!.